Toda mi vida he tenido que liar con el tema del sobrepeso. Veo mis fotos de pequeña y aunque no era una niña obesa, si era gordita. Con mis fotos de adolescente me sucede lo mismo, si bien el sobrepeso era notorio, yo no era del todo consciente del camino que habia empezado a andar.
Hasta que a mis 32 años, me cuesta subir un piso por escalera hasta el extremo de quedarme sin aire, mis rodillas me duelen y hacen ruido, me canso enseguida si tengo que hacer algún esfuerzo físico, no tener la posibilidad de comprarme ropa que me guste, sino lo que me entre. Y sobre todo, postergar ser madre, ya que en las condiciones que me encontraba era todo un riesgo para el bebé.
Todo esto encerrada en mis 148.8 kg, con millones de dietas en mis espaldas que no funcionaban, con pastillas para adelgazar que cuando las dejaba aumentaba lo bajado y mucho mas también.
Hasta que escuché lo del By Pass Gástrico, y desde ese momento me di cuenta que era una esperanza, pero inalcanzable por los costos que representa la cirugía. Hasta que gracias a la Ley de Obesidad, obligan a las obras sociales a cubrir la cirugía, esa fue la luz de esperanza que necesitaba.
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